El presente trabajo se realizó con el afán de presentarle a la sociedad, las causas y efecto que tienen que enfrentar los jóvenes que no estudian ni trabajan.
El fenómeno de los ninis es muy complejo, multi causal y global. Muchos de ellos provienen de familias disfuncionales o en los que los papás trabajan y ellos están solos y “se han hecho solos”. Otros, son inseguros y temen enfrentar al mundo. Algunos no pasan el examen para ingresar a la escuela.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, dio a conocer la semana pasada la edición 2011 de su reporte sobre educación entre sus países miembros. Los resultados para México se han reducido a ser considerados el tercer país de esa agrupación con el mayor número de jóvenes de entre 15 y hasta 29 años que ni trabajan ni estudian.
La baja autoestima que esta situación genera, además de la exclusión social, fácilmente los lleva a engrosar las filas del crimen organizado, volverse adictos a las drogas, convertirse en seres antisociales y resentidos, y en el menos de los casos a engrosar los que se dedica a la economía informal.
Los ninis no son la enfermedad, sino uno de los síntomas. Los millones de jóvenes sin oficio ni beneficio, reflejan el fracaso profundo de las políticas educativas aplicadas en México, así como la poca capacidad de la clase política para imaginar y desarrollar soluciones de fondo.
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